Por: Redacción.

Definitivamente queda demostrado que nunca segundas partes fueron buenas. La prueba de ello, la segunda administración de Eduardo Verano no podía ser más desastrosa: falta de liderazgo, fallas en la toma de decisiones, ningún control y poco empuje en los momentos clave. Todo esto deja un sinsabor en el departamento, no solo por haber entregado en ‘bandeja de plata’ el Partido Liberal, (aun existiendo digno sucesor), sino por los chicharrones que le deja a quien lo reemplazará a partir del primero de enero del año 2020.

El gobernador Verano fue permisivo en el manejo de la Universidad del Atlántico, violando los estatutos al permitir que el señor César Lorduy votara en el Consejo Superior sin que este hiciera parte del mismo, para favorecer la elección del rector Prasca. Después, ante el escándalo de los videos donde se demostraba claramente el acoso sexual del rector a una estudiante y los distintos audios que salieron a la luz pública, decide respaldarlo, en vez de destituirlo, todo para que ayudara a elegir en el Concejo Distrital a un candidato muy ligado al mismo Carlos Prasca. No contento con lo anterior, ante la solicitud de renuncia del rector por parte de los estamentos universitarios, se vuelve a lavar las manos, al no destituirlo del cargo o pedirle la renuncia inmediata, sino que lo premia dándole vacaciones, decisión que tiene paralizada a la universidad que ve con peligro la pérdida del semestre.

Es que también el gobernador Verano, ha sido indolente e indiferente con la Universidad. Ni en la primera administración y mucho menos en la segunda ha sido capaz de exigirle, no pedirle, al Ministerio de Hacienda que le gire los 600.000 millones de pesos, que esa cartera le adeuda a la Universidad ante la Acción Popular que impetrara ASOJUA, y se la ganara al ministerio, a la Gobernación y a la misma universidad al demandar el acuerdo de concurrencia leonino que firmara el gobernador en aquel entonces, que lesionaba los intereses de los pensionados y en especial de la universidad. Hoy, por la falta de esos recursos la universidad tiene problemas de liquidez. Igualmente se quedó callado ante los atropellos que hiciera la rectora Ana Sofía Mesa, al despedir a toda la planta de personal sin justificación alguna, por lo que la Institución enfrenta una serie de demandas de las cuales la mayoría las ha perdido, arrojando un pasivo contingente cercano a los 45.000 millones de pesos, que nos tocará pagar, sin que el gobernador Verano repitiera contra la funcionaria.

Igualmente, en ocho años no fue capaz de aprobar en el Consejo Superior los nuevos estatutos de la universidad, que por la falta de claridad la tienen en el limbo, por lo que la comunidad universitaria cuestiona la demora y la poca diligencia del burgomaestre para elegir el rector, los decanos y el representante del sector productivo, lo cual requiere de un adecuado manejo claro y honesto.

Lo del Cari no tiene nombre. Se lo han robado sin que el gobernador haya impetrado una sola denuncia y para rematar, faltándole tres meses para finalizar su irresponsable gobierno, pretende montar un negocio al privatizar la administración del Cari, y entregárselo al financiador principal de su campaña política a quien le entregó la Secretaría de Salud.

De común acuerdo con el Secretario de Educación y sin importarle la  denuncia que hiciéramos en nuestras páginas, permitió que adjudicarán un contrato del PAE, con documentación falsa, Qué decir de lo que pasa con los servicios públicos domiciliarios que prestan la Triple A y Electricaribe. Primero, pensaba adjudicar a dedo el acueducto del Sur a la Triple A, pero ante denuncia de La Libertad se vio obligado a abrir una licitación, la cual fue adjudicada a una empresa diferente. Ante el robo presentado en esa empresa, nunca ha dicho nada, olvidándose que la Triple A presta el servicio en la mayoría de los municipios del Departamento.   

En el caso de Electricaribe, también guardó silencio ante su  intervención, a sabiendas que Electricaribe iba directo a la quiebra, viéndose obligados los españoles a entregarle la empresa al gobierno colombiano sin indemnización alguna, pero eso no era negocio para ellos, por eso con la intervención y la mala administración por parte de la SSPD, le abrieron las puertas a Unión Fenosa, para que presentara una demanda ante el Tribunal de Arbitramento del Banco Mundial “CIADI” por 1.660 millones de dólares, los cuales vamos a tener que pagar.

Es que definitivamente un gobernador timorato como Verano, que no manda, que le cuesta tomar decisiones y que pretende estar bien con todo el mundo, no puede gobernar bien, por eso los actos de corrupción permea toda la entidad y sino que los organismos de control averigüen quién es “Chepe Fortuna”. Y pretende ser presidente de la Región Caribe, qué  ironía.

Pero, como muchas cosas en este país, no pasa nada. Esperamos que los entes de control, la Procuraduría, la Fiscalía y la Contraloría se pronuncien contundentemente ante estos casos y abran sus respectivas investigaciones y no queden en simples denuncias de una comunidad afectada, abandonada y dolida ante tanto atropello e indiferencia.

#politicaconLibertad