*Terlica pasó de ser un puerto para cargar aceites de consumo humano para convertirse en un puerto Multipropósito en el que se embarcarán aceites vegetales y sus derivados, además de petróleo crudo, bases de lubricantes, diesel, nafta, y hasta precursores químicos.

UNIDAD INVESTIGATIVA

Habitantes y líderes sociales del corregimiento de Taganga vienen llamando la atención de las autoridades locales y nacionales para que intervengan a fin de evitar un nuevo desastre ecológico en esa hermosa zona del departamento del Magdalena, en la que por la desidia de algunos gobernantes han sucedido hechos lamentables.

Lo más grave que le ha pasado a Taganga en los últimos años, ha sido la actuación desacertada del anterior alcalde de Santa Marta, Rafael Alejandro Martínez, quien intentó alterar el Plan de Ordenamiento Territorial de la ciudad, para acomodarlo a los intereses de empresas privadas, en detrimento de la salud de sus habitantes y del equilibrio ecológico de dicho corregimiento y su entorno.
Las anomalías del citado burgomaestre fueron varias. Por ejemplo, dio el visto bueno para la construcción del puerto de Las Américas, por considerar que el impacto en materia de recaudo para las arcas distritales, sería del 27 por ciento del PIB (producto interno bruto) del departamento del Magdalena, además de un supuesto 16 por ciento en la generación de empleos formales para la ciudad de Santa Marta.

Rafael Martínez bajo el punto de vista de los habitantes de Taganga, definitivamente actuó de manera irresponsable y pasó por alto los intereses de los nativos y moradores, pero peor aún, al considerar más importante el impacto en materia de recaudo económico y no el impacto que se causaría con daños nefastos en el medio ambiente, tratándose de una zona de reserva en flora y fauna silvestre.

Ex alcalde Rafael Martínez

Por otra parte, el mandatario de marras, se hizo el de la vista gorda y los oídos sordos ante la negativa de los constructores del puerto de realizar la socialización de dicho proyecto con los habitantes de Taganga y sus alrededores, además de que cohonestó con la construcción del terminal de aceites comestibles sobre las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta a orillas del Mar Caribe, en la zona de amortiguación del Parque Tayrona, lo cual ha generado impactos ambientales negativos de grandes proporciones.
Por su parte, el presidente de la Fundación Patrimonio de Taganga, Ramón Mattos, recordó cómo en una oportunidad se tiñó el agua de Taganga con contaminantes, lo cual hasta hoy, aún no ha podido ser superado, como consecuencia del derramamiento de miles de litros de aceite al mar.

Considera la comunidad y líderes sociales, que las administraciones de entonces tienen una cuota alta de culpa del desastre, lo que tampoco eximiría a la actual, al no oponerse a lo que han calificado como un inminente desastre ambiental y ecológico con el puerto construido en las estribaciones de la Sierra Nevada, y de contera, que se ha convertido en un megaproyecto multipropósito.

El caso de Terlica
La Unidad Investigativa de este medio informativo, entrevistó al presidente de la Fundación Patrimonio de Taganga, Román Mattos, quien dio a conocer la problemática en torno al megaproyecto del Puerto Multipropósito Terlica (Terminal de Graneles Liquidos del Caribe) a ubicarse entre los Cerros Ancón y Boquerón del Distrito de Santa Marta.

Presidente de la Fundación Patrimonio de Taganga, Román Mattos.

Además, el área donde se construirá el Puerto se encuentra al interior de la Línea Negra, zona considerada sagrada por 4 organizaciones étnica (koguis, arhuacos, kankuamos y wiwa), de acuerdo con las resoluciones 000002 del 4 de Enero de 1973 y 837 del 28 de agosto de 1995 expedidas por el Ministerio del Interior. Para la ejecución del proyecto, debió existir consulta previa (como lo dicta la sentencia T-849 de 2014 de la Corte Constitucional), la cual a la fecha no se ha realizado y por el contrario existe total desconocimiento de sus derechos constitucionales y legales.

Román Mattos, hizo un recuento recordando el derramamiento de miles de litros de aceite al Mar Caribe hace algunos años, cuando por falta de competencia de la Unidad de Parques Naturales, se generó un desastre ambiental que hoy día, continúa a la espera de una total reparación.

La mancha de aceite se desplazó lentamente y la empresa no pudo responder eficazmente llegando a las costas del Caribe, balnearios como Playa Grande y otras más, generando graves daños en la naturaleza que hoy por hoy, sigue afectando el ecosistema marino, terrestre y aéreo, como también el turismo, el buceo y la seguridad alimentaria de este corregimiento de Santa Marta.

La situación hoy es alarmante, debido a tanta irresponsabilidad estatal, sobre todo del Alcalde samario Rafael Martínez, quien ostentaba la autoridad distrital en el periodo anterior.

Por ello, la comunidad se encuentra altamente preocupada, no solo por los daños ocasionados, sino porque parece que el antecedente del derramamiento no ha tenido mayor eco. Lo que más preocupa es la expedición de licencia a dicho proyecto como puerto multipropósito.

Todo lo anterior acompañado de hechos descabellados, como la construcción de un muelle en el que atracarán buques de hasta 50 mil toneladas, lo cual tiene como objetivo priorizar el descargue de graneles líquidos.

Entre lo que se cargaría y descargaría están los aceites vegetales y derivados, crudos de palma, aceite de palmiste, estearinas, aceite de soya, ácidos grasosos, petróleo crudo, bases de lubricantes, diesel y nafta, elementos que podrían caer al océano en un momento dado, producto de un accidente o de manera deliberada.

Cabe señalar que la Agencia Nacional de Licencias Ambientales – ANLA, es un ente paralelo al Ministerio de Medio Ambiente, el cual entregó a Terlica y a la Sociedad Portuaria de las Américas, la licencia 028 del 2007; la misma fue reemplazada por la 198 del 12 de julio del 2018, dando paso a la construcción y entrada en funcionamiento del Puerto de Terlica.

La población de Taganga y sus alrededores, espera que la empresa cuente con directrices encaminadas a prevenir derramamientos de líquidos al mar Caribe, trabajo que debe vigilar muy de cerca el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, pues nunca se concertó ni socializó el tema con los habitantes, sostuvo Mattos.

Es de anotar que en su momento el anterior alcalde de Santa Marta, Rafael Martínez no cumplió con su obligación, como representante del Estado y servidor elegido por los ciudadanos samarios para que defendiera los intereses de la comunidad, teniendo en cuenta que el impacto a este ecosistema rico en fauna y flora marina, que hace parte del Parque Nacional Natural, merece toda la atención y cuidado de los entes de control y conservación del medio ambiente. Román Mattos hace un llamado al gobierno nacional para que, ante la inoperancia de la Alcaldía de Santa Marta, proteja esta zona del país, rica y bondadosa en flora y fauna.

El riesgo
Expertos en este tipo de temas, consultados por el Diario La Libertad, coincidieron en señalar que el puerto del que se habla, podría ocasionar daños sin precedentes en el ambiente, al causar afectaciones a la Reserva de la ‘Biosfera Sea Flower’, al suelo marino y al ecosistema acuático y costero.

Para entender las afectaciones que este puerto pudieran causar, es necesario retroceder en la historia y recordar que la empresa Terlica, se ha visto involucrada en graves fallas que han causado daños sin medida al ambiente.

El más grave de todos, fue el ocurrido el 23 de abril de 2008, en el cual se estima el derrame de 89,5 toneladas de aceite de palma al mar, que causó graves afectaciones a la bahía y a la comunidad de Taganga. La mancha de aceite de palma se extendió hasta el golfo de México, afectado el ecosistema marino a su paso.

Finalmente, el líder social, Román Mattos puso de manifiesto, como la Unidad de Parques Naturales asedia a los pescadores en los árboles de pesca, señalándolos y estigmatizándolos como una afectación al ecosistema, postura diferente frente a las operaciones portuarias en una de las estribaciones que se adentran en el mar caribe.

Una socialización que nunca se hizo

En el mes de abril del año anterior, se programó una socialización para dar a conocer las características del proyecto del Puerto de Terlica, y su posible impacto ambiental en la zona. Sin embargo, dicha reunión nunca se hizo, generándose entre los habitantes de Taganga un clima de descontento e incomodidad.

En ese momento, un medio informativo local registró la noticia y de la siguiente manera:

“La socialización del estudio de impacto ambiental para el proyecto de construcción del puerto de Taganga, programada para este lunes fue suspendida por la empresa Terlica, la cual publicó un comunicado anunciando que en los próximos días se establecerá fecha para la actividad.

El proceso está ordenado en la licencia ambiental 198 del 12 de julio del 2018, que reemplaza la 028 del 2007, por lo que hubo una sesión de derechos sobre el puerto de Terlica a la Sociedad Portuaria de las Américas.

Sin embargo al evento convocado para el lunes 1 de abril a las 2 de la tarde, en uno de los salones de la IED El Carmen en el barrio Pescaíto, no se presentaron los representantes de la entidad interesada, y sólo dejaron un comunicado en el que orientaban a que en los próximos días, se establecería una nueva fecha para la actividad ordenada.Los que sí estuvieron presentes fueron los habitantes de Taganga, quienes con pancartas, arengas y hasta la Constitución en la mano, mostraron su oposición al proyecto por los posibles impactos ambientales que pudiera causar en la ‘comarca de pescadores’.

La comunidad se opone

La comunidad se opone a este puerto de Taganga que según ellos afectaría principalmente a la comunidad.

Varios de los representantes de la comunidad aseguran que “hay un afán de la empresa de adelantar los procesos a espaldas de los vecinos de Taganga”.

El abogado Ricardo Perdomo, quien es apoderado de los miembros de la comunidad de Taganga, aseguró que los vecinos del ‘pueblo de pescadores’ no están de acuerdo con el proyecto que afectaría el medio ambiente.

“No están deponiendo de por medio que van a hacer un estudio de una presentación de los impactos posibles, pero nos pone presente que en este momento lo primero es que la licencia ya se expidió; por qué hacen una solicitud en ese momento con la comunidad invitándola, si la licencia ya se entregó.

Entonces hay algo que puede estar fallando en su trámite o no sé qué quieren ellos hacer”, manifestó el jurista.Según el abogado es curioso que la empresa manifieste que tiene que socializar con la comunidad pero que antes no lo hizo, lo cual llena de duda a él y a los habitantes.

Se debe socializar con la comunidad
El proyecto de construcción del puerto por parte de Terlica y la Sociedad Portuaria de las Américas está en la etapa de permisos y licencia en una fase fundamental que es de socialización con la comunidad.Sin embargo para los habitantes de Taganga, es curioso que el proyecto cuenta con el visto bueno de la Agencia Nacional de Licencias ambientales a través de las licencias 028 del 2007, la cual fue reemplazada por la 198 del 12 de julio del 2018, todo esto sin adelantar el proceso de socialización.

Por su parte Ricardo Brito, otro de los miembros de la comunidad de Taganga presente en la manifestación precisó que “hay algo que está seguramente fallando en el trámite de la licencia que Terlica quiere legalizar parte del trámite de licenciamiento ambiental y quieren hacerlo a destiempo”.

“No vamos a permitir que 12 años después suplan un trámite que debieron hacer mucho antes de recibida la licencia”, añadió el taganguero.

Se aplazó la socialización

Terlica a través de una comunicación manifestó: “Terlica SA, avisa a la comunidad interesada en la reunión de socialización del estudio de impacto ambiental, para la modificación de la licencia ambiental de Terlica, que el evento ha sido cancelado hasta nueva orden. De manera oportuna estaremos informado de la nueva fecha”.

El proyecto

El pasado mes de febrero del 2018, la Anla autorizó la modificación de la licencia ambiental solicitada para la construcción y operación de un puerto marítimo entre Santa Marta y Taganga destinado para el cargue y descargue de graneles líquidos.La entrega de la licencia le da vía libre al proyecto de 12 millones de dólares, y que tiene la resistencia entre de un grupo de tagangueros.

Se tiene prevista la construcción de una plataforma principal o muelle de 75 metros de longitud y 24 metros de ancho; la ubicación de 2 brazos de carga, tanque de recolección de derrames y equipo necesario para la atención de contingencias.

También se hará una pasarela para la conexión del muelle con la zona privada adyacente de servicios; y una estructura de tuberías que permitirán el cargue y descargue de los buques”.

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