Por: Redacción.

A propósito de un pedido de más de 9 billones de pesos requeridos por el gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, al señor Presidente Iván Duque, para sacar adelante el Plan de Desarrollo del ente territorial en el marco de la instalación de la Vitrina Turística de Anato 2020.

Aunque podría pensarse que se trata de una broma del señor Presidente ante el ambicioso costo de la propuesta concebida para catapultar al Magdalena, nos parece apenas lógico, que una Región, que le ha aportado al país tanta riqueza, con la ciudad más antigua del país sobre su Costa Caribe, aspire a salir del subdesarrollo ancestral pidiéndole al gobierno central un aporte sustancial ante su situación de atraso.

Si el gobierno central revirtiera a Santa Marta y su entorno, el inmenso placer brindado a todos los colombianos con sus exóticas playas, catalogadas como las más bellas de America, y su bahía; o reconociera en el Parque Tayrona y sus comunidades indígenas milenarias, la zona forestal más diversa de Colombia, con sus climas, flora y fauna variada, con las mayores alturas en los picos Bolívar y Colón, otra sería la suerte del Magdalena.

Pero, solo al trasladarse por la carretera que une Santa Marta a Barranquilla, para encontrarnos con asentamientos humanos como Tasajera o Pueblo Viejo, con atraso tipo Africa o Haití, con gente viviendo en palafitos sumergidos en aguas putrefactas, construidas en madera, sin ningún servicio público básico, obligados a hacer sus necesidades como salvajes.

Y si llegamos a Santa Marta, el drama de la falta de agua potable, es una deuda de vergüenza del país entero con el Magdalena y su capital, que tanto nos entrega, sin recibir el trato que se merece.

Pretender impulsar el turismo, que se quedó esperando, hace 25 años la zona franca turística, o el teleférico para subir a la cumbre de la Sierra Nevada de Santa Marta, o el
Impulso a su zona bananera y palmera, o la recuperación de la Ciénaga Grande, o la construcción de vías que intercomuniquen los municipios de la Rivera del río hasta Plato, El Banco y el resto interconectado, son proyectos de país, vigentes y actuales.

Ojalá, señor Presidente, esas mochilas le recuerden siempre que la Costa olvidada, requiere la presencia con recursos de gobierno central.

#politicaconLibertad