Por: Redacción

La Comisión Primera de la Cámara de Representante aprobó, con 19 votos a favor y 16 en contra, el informe de ponencia que legaliza el uso de la marihuana con fines recreativos.

Esta iniciativa, que cuenta con una fuerte oposición por parte del partido Centro Democrático y el partido Conservador, busca modificar el artículo 48 de la Constitución Política para incluir un inciso exceptúa la prohibición al cannabis y sus derivados para el uso recreativo, por parte de mayores de edad y dentro de los establecimientos que disponga la ley.

Consideraciones

Según la Encuesta Nacional de Sustancias, siguiendo las tendencias mundiales, la marihuana continúa siendo la sustancia ilícita de mayor consumo en Colombia. De una muestra de 49.000 personas –representativa para 23.000.000 de habitantes en las ciudades principales- 2,7% de los encuestados manifestaron haber consumido cannabis durante el último mes, lo que equivaldría a unas 637.000 personas en el casco urbano del país.

Risaralda, Quindío, Caldas, Antioquia y Bogotá presentan prevalencias de uso reciente de marihuana con respecto al promedio nacional. Esto confirma los indicadores de estudios anteriores. En Medellín la incidencia en el consumo de esta sustancia dobla incluso la de Bogotá, haciéndola la ciudad con el mayor consumo ‘per cápita’ de cannabis del país.

Esto nos lleva a otro tema: la marihuana es increíblemente barata en Colombia a pesar de la prohibición. Un gramo de ‘crippy’ que en Europa puede oscilar entre los 10 a 30 dólares, e incluso valer en Argentina no menos de 8 dólares, en Colombia ese mismo gramo se consigue por 80 centavos de dólar.

Si la marihuana de consumo recreativo se legaliza en Colombia, tendrá que afrontar una competencia, que aparte de ser ilegal, tiene el poder de ofrecer precios irrisorios y sacar de la competencia a los distribuidores formales, que afrontan una estructura de costos mayores al estar dentro de la legalidad.

La principal idea de liberalizar el mercado de la marihuana  recreativa  recreativa es entablar una competencia por las vías legales del mercado a la plaza y al microtráfico, no obstante sus efectos serán pocos sobre el narcotráfico como problema en Colombia.