Quienes se dedican al estudio de la sociología política se han encontrado con una tarea realmente ardua, por una simple razón; desde el momento que en Colombia la ideología de los partidos políticos tradicionales –liberal y conservador– hizo crisis, un  número considerable de sus militantes se dedicaron no a luchar para reivindicar las ideas de sus colectividades, ni a edificar una nueva concepción de la sociedad, de la economía y del Estado, sino para aliarse con los sectores menos representativos de esta.

Consideramos que ha llegado el momento de la autocrítica en los partidos, para saber hacia dónde van estas colectividades políticas, utilizando esas dos armas que servirían mucho para el fortalecimiento de nuestra democracia, como son el libre examen y la libre crítica, es hora de poner la cara a ese monstruo de varias cabezas que representó el surgimiento de una cifra considerable de partidos y movimientos políticos en Colombia, conformados por quienes convirtieron a sus copartidarios en enemigos y a sus amigos en adversarios.

Hay que tener en cuenta  que a partir de 1991 en Colombia prácticamente desaparecieron los partidos políticos y que, en cambio, hoy solo existen  ‘movimientos’ que no resisten más de una elección y algunos que se convirtieron en el refugio de muchos candidatos políticos para conseguir el aval que les permita inscribirse como candidato de la corporación que se lo expida.

No obstante, hay que  recordar que por un largo tiempo de su vida democrática Colombia contó con verdaderos partidos como el Liberal y el Conservador, pero es igualmente cierto que siempre han existido las   disidencias ideológicas y programáticas reales en el interior de estas colectividades, ahí está el ejemplo más reciente, el surgimiento de los partidos Cambio Radical, La U, Centro Democrático, Colombia Viva y otros provenientes del partido Liberal, el Movimiento Revolucionario Liberal -M.R.L., Alianza Nacional Popular – Anapo, Nuevo Liberalismo y otros.

Hoy traemos a colación el resultado de la última encuesta de la Agencia Cifras y Conceptos, realizada recientemente respecto a la adhesión ciudadana  a un considerable número de partidos políticos existentes en Colombia, la cual se constituye en una circunstancia, por decirlo así, muy preocupante.

De acuerdo con este sondeo,  el 47% de los colombianos afirman que no pertenecen a ningún partido y el resto se encuentra disperso en numerosos partidos y movimientos sociales: 13%, Centro Democrático; 12%, Colombia Humana; 7%, Alianza Verde; 5%, Polo Democrático Alternativo; 3%, Cambio Radical; 3%, partido de ‘la U’; 2%, Partido Conservador; 2%, Mira y otros, 3%.

El mencionado bipartidismo liberal-conservador que se mantuvo por un largo trecho de nuestra historia democrática hoy se le cataloga  como una “colcha de retazos”.

Lo que hoy se puede afirmar es que la democracia está regida por la proliferación de un número considerable de partidos, como no ocurre en ningún otro país democrático del mundo, esta es una circunstancia que se convirtió prácticamente en un obstáculo para la gobernabilidad,  porque tenemos un sistema multipartidista difuso que hace muy difícil la gobernabilidad democrática y la conformación de sólidas mayorías en el Congreso de la República es una tarea titánica, lo que se ha prestado en algunas ocasiones para lo que se conoce popularmente  como la ‘mermelada’, el clientelismo y tráfico de influencias, lo que nos hace colegir la urgente necesidad de renovar las costumbres políticas en Colombia.

El hecho de que la mayoría de los colombianos no se sientan identificados con ningún partido, deja en el ambiente la existencia de una inquietante crisis del sistema de representación democrática en nuestro país.

La ausencia de partidos sólidos deja, además, el campo abierto para la personalización extrema de la política, es decir, para la aparición de caudillos, populistas de derecha  y de izquierda.

#politicaconlibertad