Por: Redacción

La afirmación la realizó el representante a la Cámara por el partido Liberal, y autor del proyecto de ley que pretende regular la eutanasia en Colombia, Juan Fernando Reyes Kuri, luego de que se conociera la decisión de una IPS, de cancelar el proceso de eutanasia a Martha Sepúlveda, quien se convertiría el día de ayer en la primera paciente no terminal, sometida a dicho procedimiento en el país.

“El colmo que le hayan negado la eutanasia a Martha Sepúlveda. Morir dignamente es una decisión individual, ni el Estado ni nadie debe intervenir.

¿Quiénes somos para decir hasta dónde debe sufrir alguien más?. Que cada quien decida si morir con sufrimiento o morir con dignidad”, expresó Reyes Kuri a través de su cuenta de Twitter.

Al respecto, también se pronunció el senador Roy Barreras, manifestando: “Comparto el derecho a vivir y a morir dignamente. Quien pretenda gobernar a Colombia, debe expresar si está o no de acuerdo con garantizar la autonomía que tienen las personas al final de la vida. Parar el sufrimiento debe ser un derecho de todos”, manifestó el parlamentario.

Por su parte, el precandidato presidencial, Alejandro Gaviria Uribe, sostuvo: “La muerte digna hace parte de la vida digna”, precisó. Gaviria Uribe, fue el único precandi- dato presidencial en referirse al hecho.

Cabe recordar, que en el mes de julio, la Corte Constitu- cional, amplió los requisitos para acceder a la eutanasia en el país.

De acuerdo con el tribunal, “no se incurre en el delito de homicidio por piedad, cuando la conducta sea efectuada por un médico, sea realizada con el consentimiento libre e informado, previo o posterior al diagnóstico, del sujeto pasivo del acto, y siempre que el paciente padezca un intenso sufrimiento físico o psíquico, proveniente de lesión corporal o enfermedad grave e incurable”.

En su momento, los magistrados del alto tribunal, además instaron al Congreso de la República, para que en ejercicio de su potestad de configuración legislativa, avanzara en la protección del derecho fundamental a morir dignamente, “con miras a eliminar las barreas aún existentes para el acceso efectivo a dicho derecho”, detallaron.