Por: Jorge Vergara Carbó

De acuerdo a las estadísticas publicadas recientemente por el DANE, con relación a la tasa de desempleo (TD), y el crecimiento de la economía podemos notar que la tasa de desempleo en los meses de septiembre y octubre de este año, ha venido bajando hasta llegar a niveles del 9.7%, es decir un solo digito en octubre, y en las 13 ciudades principales una tasa del 9.9%. Barranquilla registra una tasa del 11.1%. Cartagena presenta la tasa más baja del Caribe con el 10.5%. La tasa más baja la registra Manizales con el 9%.

De acuerdo al cuadro anterior, que hemos querido presentar de septiembre a octubre, incluyendo detalladamente el comportamiento de los inactivos o personas por fuera de la fuerza laboral, es decir personas que no son tenidas en cuenta para el cálculo del desempleo y que a nuestro juicio amerita una revisión cuidadosa por parte del DANE, ya que esas cifras reflejan unas diferencias significativas que podrían afectar la tasa de desempleo que calcula el DANE al no considerarlos como desempleados. Por ejemplo, como explicar que entre octubre y septiembre ingresaron a estudiar 245.000 nuevos alumnos, cuando los estudiantes crecieron en 69.000, de octubre de 2022(3.579.000) con relación a octubre del 2021(3.510.000), y esos mismos estudiantes en septiembre de 2022, comparado con septiembre de 2021, disminuyeron en 353.000, al pasar de 3.687.000 en septiembre 2021, a 3.334.000 a septiembre 2022.

Para entender mejor el problema veamos las cifras de los inactivos en los meses de septiembre y octubre de este año, con relación al año anterior con sus variaciones, en miles de personas.

  • Pensionados, discapacitados, cansados de buscar trabajo o no les interesa trabajar. Los pensionados en Colpensiones a septiembre del 2022, suman 1.150.000, y los de los Fondos Privados 274.331, para un total de 1.424.331. El número de discapacitados según el DANE son 2.7 millones, pero de ese total se desconoce el número de discapacitados que contabiliza la entidad como inactivos, igual sucede con los que se cansan de buscar trabajo y ya no les interesa trabajar, no conocemos esa cifra y es la que le hemos requerido en una solicitud al DANE, para que aclare el rubro Otros.

Como pueden ver, las personas dedicadas al hogar en octubre del 2022, fueron 7.699.000, mientras en septiembre eran 7.714.000, es decir en octubre hubo 15.000 personas menos dedicadas al hogar, cifra normal. En cambio, de octubre/21 a octubre/22, la diferencia fue de una disminución de 926 personas, lo que indica que esas personas encontraron empleo o salieron a buscar empleo.
Caso especial es la de las personas dedicadas al estudio, de septiembre a octubre de este año, es decir en un mes 245.000 nuevos estudiantes, cuando en un año de octubre/21 a octubre/22, se incorporaron 69.000 estudiantes al sistema. Pero de septiembre/21 a septiembre/22, el número de estudiantes disminuyo en 352.000 jóvenes, que quedaron por fuera del sistema. ¿Cómo es posible que de septiembre/22 a octubre/22, se hayan incorporado al estudio 245.000 nuevos estudiantes, en un mes que no coincide con el calendario académico tradicional?
Situación similar se puede presentar con los pensionados, que son 1.4 millones, lo que indicaría de una cifra que registra el DANE como inactivos de 2.8 millones, en octubre de este año, que correspondería al 50%, el otro 50%, serían discapacitados y quienes no desean trabajar. Cifras que deberíamos conocer con detalle.

¿Por qué el interés en conocer detalladamente el rubro otros?

Por la sencilla razón, que es posible que se aumente el rubro de inactivas o personas por fuera de la fuerza laboral como las llama el DANE. De darse errores en esa información, se distorsiona sensiblemente el índice de desempleo al incluir personas que deberían incorporarse como desocupados o desempleados como inactivos.
Esto lo vengo denunciando desde hace muchos años, sin que el DANE aclare con precisión, y son varios los cálculos que he hecho sobre el tema, donde he demostrado bajo unos supuestos que el índice de desempleo varía sustancialmente.
Para mayor claridad, veamos las tasas de desempleo que publico el DANE para septiembre y octubre y el número de inactivos para esos meses.

PEA= O+D                  PEAsep= 22.389.000 +2.696.000 = 25.085.000

                                    PEAoct = 22.606.000 + 2.434.000 = 25.040.000

TD = D/PEA              TDsep  = 2.696.000 /25.085.000  = 10.7%

                                   TDoct = 2.434.000/25.040.000 =   9.7%

Si suponemos que del total de inactivos descontamos el número de pensionados y le descontamos el 50%, de las personas registradas como incapacitados y que no les interesa trabajar, tendríamos los siguientes resultados calculado a octubre de 2022.

Otros 2.836.000 menos 1.424.331= 1.411.669 dividido por el 50% =705.835 serían las personas registradas como inactivas que en realidad son desocupados. Ese resultado se le sumaría a los desocupados o desempleados con el siguiente resultado:

D=2.696.000+705.835 = 3.401.835 lo que hace variar la PEA, que quedaría así:

PEA= 25.040.000 + 3.401.835=28.441.835 lo que daría como resultado una tasa de desempleo así:

TD= D/PEA = 3.401.835 / 28.441.835 = 11.96 = 12%

El 12%, sería la tasa de desempleo en octubre de cumplirse los parámetros anteriormente descritos.

Por ello, es necesario que el DANE defina las cifras exactas de las personas discapacitadas y de las que no les interesa trabajar, porque la de los pensionados son conocidas y dadas por Colpensiones y los Fondos privados.
¿Creen ustedes que en el país en el mes de octubre teníamos entre discapacitados y no quieren trabajar 1.4 millones de personas?
Hago la pregunta porque yo tengo mis dudas, de que tanta gente no quiera trabajar. Igualmente deben depurarse los datos de quienes estudian y quienes están dedicados al hogar sin ningún tipo de remuneración.
Lo otro es que la economía colombiana se viene desacelerando hasta el punto de pasar de un crecimiento del PIB en el segundo trimestre del 12%, a uno del 7%, en el tercer trimestre (julio, agosto y septiembre) y a pesar de ello, el desempleo disminuyo en septiembre con una tasa del 10.7%, y en octubre la tasa de desempleo es del 9.7%, una disminución de un punto de septiembre a octubre, lo que es bastante significativo. Encontrar las razones de esta disminución no es fácil, pero se esta dando en el país, el mismo fenómeno presentado en los Estados Unidos, que durante el primer semestre la economía decreció y el empleo aumento, se crearon más puestos de trabajo. En Colombia la economía se esta desacelerando, pero el empleo aumentando.

El desempleo en el mes de octubre, en 23 ciudades y áreas metropolitanas fue del 10.7%, cifra idéntica al desempleo total en el mes de septiembre del 2022. Todas las ciudades del Caribe Colombiano presentaron un índice por encima de la media, a excepción de Cartagena cuyo nivel de desempleo fue del 10.5%. Triste lo de Quibdó, Ibagué, Riohacha Y Valledupar, con índices por encima del 16%, y Quibdó con el 24%.

¿Cuál será el crecimiento de la economía en el cuarto trimestre, y que pasará con el empleo en los meses de noviembre y diciembre?

En el documento que publicamos “Desaceleración de la Economía o Estanflación” se indican las proyecciones de crecimiento del PIB, de acuerdo al gobierno, Fedesarrollo y Banco de la República, que proyectan tasas del 8%, 7.6% y 7%.

En ese documento planteamos que no creíamos que el PIB pudiera crecer al 8%, ni al 7.6%, porque la economía se viene desacelerando por efecto de las medidas tomadas por la Junta Directiva del Banco de la República de aumentar las tasas de interés con la finalidad de controlar la inflación que, a noviembre de este año, llego a la cifra de 12.53%, cifra muy lejos del porcentaje de referencia o de meta fijada por el Banco que es del 4%. Este comportamiento indica que el BdeR , seguirá subiendo las tasas para frenar la economía , lo que hace costoso el endeudamiento, y peor aún con el aumento de la usura del 41.46%, de parte de la Super Financiera contribuirá a  frenar el uso de las tarjetas de crédito en unos  meses como diciembre y enero que son de alto consumo en bienes duraderos y en viajes de recreación.

Compartimos la postura del ministro de Hacienda, que en recientes declaraciones dijo que el crecimiento del cuarto trimestre será del 3%, es decir un PIB de $254.6 billones. El PIB del tercer trimestre a precios constantes fue de $247.2 billones, si ese valor lo multiplicamos por el 3%, da como resultado $254.6 billones. Ese resultado se lo sumamos al PIB acumulado de enero a septiembre $714.3 billones, lo que nos daría un PIB anual 2022, de $968.9 billones, que, al dividirlo por el PIB de 2021, $905.8 billones, nos da una tasa de crecimiento del 6.96%, un 7%.

Ese crecimiento que no es malo, muestra que nuestra economía se viene desacelerando fuertemente desde el tercer trimestre de este año, que solo crecimos al 7%, cuando en el anterior lo hicimos al 12.7%, y en el cuarto al 3%. Este comportamiento no dudamos incidirá en el empleo, en los meses de noviembre y diciembre y principalmente el año entrante.

 Para el año entrante, la situación del desempleo será peor, porque las proyecciones de crecimiento de la economía están por debajo del 2%, con posibilidades de llegar a niveles más bajos, si se da en el primer trimestre una recesión en los Estados Unidos y en la zona europea, como también el bajo crecimiento proyectado para la China.
Se nos viene un año político, que frenara la inversión pública, sumado a la entrada en vigencia de la reforma tributaria, la discusión del Plan de Desarrollo, y de las leyes laboral, pensional , de la salud y de la educación, entre otras,

¿Cuál será el aumento del salario mínimo el año entrante, que pasará con la inflación y la informalidad en el empleo?

 Ya se armaron las mesas de negociación del salario mínimo como ocurre todos los años, en el mes de diciembre. Por lo pronto se fijó el porcentaje a reconocer por productividad, que fue del 1.24%. La inflación del mes de noviembre fue del 12.53%, con un agravante que el precio de los alimentos fue del 27.08%, y el de las actividades del hogar el 17.33%.

Normalmente el aumento del salario mínimo tiene como referencia para su aumento la productividad más la inflación. De acuerdo a ello el aumento salarial debería ser del 13.77% (12.53+1.24). Esta decisión tiene que ser por consenso antes del 16 de diciembre, entre las centrales obreras, empresarios y gobierno. De no lograr un acuerdo el gobierno decretará el aumento mediante la expedición de un Decreto de Ley.

El año pasado, se aumentó el SMLV en 10.05%, quedando en un millón de pesos, unos US$250 (TRM$3986). Hoy ese mismo salario equivale a US$207.8 (TRMdic6 $4812), con una inflación a noviembre del 12.53%, que terminara por encima del 13%, lo que significa que en términos de dólares los trabajadores que devengan el salario mínimo se empobrecieron y con relación a la inflación su poder de compra se redujo en un 3%. Con el agravante que los alimentos crecieron al 27.08%, lo que más los afecta ya que más del 70%, de su salario lo destina a adquirir la canasta familiar mínima.

Otro problema que tenemos en el país, es la informalidad en el trabajo, según el DANE a setiembre de este año, la informalidad fue del 58.3%, es decir 12.9 millones de personas en Colombia viven del rebusque, cuya actividad en promedio no les permite ganar lo concerniente a un salario mínimo. La reforma laboral que propondrá el gobierno debe apuntar principalmente a resolver este problema. Son tres misiones de empleo desde el año 1.970, que hemos tenido en el país, y no hemos sido capaces de aplicar sus recomendaciones. La informalidad no es gratuita, es producto de problemas estructurales en la generación de empleo, que incluso el poco que se genera formalmente no es de alta remuneración, siendo el principal empleador el sector comercio y el de recreación donde la informalidad cunde. Solo 9.3 millones de trabajadores, se benefician del aumento del salario mínimo.

A lo anterior hay que agregarle que el aumento del SMLV esta ligado por leyes a unos 252 productos, que aumentan en el mismo porcentaje de su aumento, que normalmente es por encima de la inflación. Como también que, a más tardar en junio de 2023, el gobierno se verá obligado a aumentar el precio del fuel oíl, ya que le será imposible seguir subsidiándolo por el aumento en el déficit fiscal cercano al 7% del PIB.

Finalmente, creemos que el aumento del SMLV para el 2023, estará entre el 13.5 %, y 15%, y el aumento de la pensión será del 13.23%. Si es del 14%, el salario quedará en $1.140.000, unos US$237.

Para compensar el aumento de precio de los alimentos, no basta con bajar los aranceles por seis meses, que incluso es una medida que puede conllevar a no producir esos bienes en el país. Eso es lo que venimos haciendo desde el año 1.994, como política para bajar la inflación, pero ante el aumento de la tasa de cambio por las medidas tomadas por la FED, hoy están encarecidos incidiendo en la inflación.

Lo que esperamos del gobierno son políticas públicas concretas para en el mediano y largo plazo lograr un desarrollo en el campo produciendo lo que podemos producir de manera eficiente y competitiva no solo para el mercado interno, sino también para exportar. Queremos acción, eso significa acelerar la compra de tierra para empezar a implementar la reforma agraria, que nos permita producir alimentos que hoy importamos a precios subsidiados, pero que podemos producir con eficiencia. Es hora de pasar a la acción, no podemos esperar a que se compren los tres millones de hectáreas, sino que a medida que vayamos comprando debería existir un plan para ponerlas a producir inmediatamente. Uno de los sectores más golpeados con el empleo, es el campo lo que ha conllevado con la violencia al desplazamiento del campesinado a las grandes ciudades buscando oportunidades que no se dan, con todas las consecuencias sociales que ello conlleva.

Presidente Gustavo Petro, ministra Cecilia López, su gobierno debe acabar con la importación de productos alimenticios que podemos producir a precios competitivos, que aparte de generar empleo en el campo, los podremos exportar y desarrollar una agroindustria con alta generación de valor agregado. No podemos seguir importando tomate, cebolla, legumbres, arroz, maíz, cerdo, pollo, pescado, carne en canal. En el año 2021, importamos 13.8 millones de toneladas, a un costo de US$8.832 millones. Necesitamos cambiar de mentalidad, usted propuso el cambio de modelo económico extractivo por uno productivo, por ello 11,3 millones de colombianos votamos por usted. Actuemos, el cambio no da espera. Nuestros problemas sociales como económicos le exigen al gobierno a ser selectivo y oportuno. Son tiempos difíciles, pero no imposibles de superar las dificultades.

Esperamos, que ante el buen comportamiento de la economía norteamericana al igual que la baja presentada en la inflación en octubre del 7.7%, y pendiente de la inflación de noviembre que ojala siga bajando, la FED modere las subidas de su tasa de interés, lo que conllevara a un mejor comportamiento de la TRM, como se ha venido dando en estos últimos días, y a que el Banco de la República modere también el aumento de sus tasas, lo que podrá contribuir a incentivar la inversión, y por ende a que la desaceleración de nuestra economía no sea tan fuerte. Este 13 y 14 de diciembre, día de reunión programado por la FED, es de suma importancia para el mundo entero y en especial para nosotros, ya que de seguirse aumentando las tasas por la FED conllevara a acelerar la recesión de la economía mundial. Para nosotros serán tasas de crecimiento bajas (1% o 0.5%), con un nivel de desempleo alto, por encima del 12%, y una inflación en los primeros meses del 13%, que bajará por el bajo consumo de las familias, que es quién ha impulsado en estos dos últimos años, el PIB.

Como afirme en el documento “Desaceleración Económica o Estanflación” actualmente estamos en “estanflación” bajo crecimiento, alta inflación y desempleo.

VIENEN TIEMPOS DIFICILES PREPAREMONOS PARA AFRONTARLOS.